Qué hacer cerca de Bogotá un fin de semana (sin tener que manejar un montón)

Casi todos los viernes pasa lo mismo: empiezan a bajar los carros de Bogotá llenos de gente con una sola cosa en la cabeza, quitarse el frío. Y sí, lo entendemos perfecto. Nosotros también nos vinimos por eso.

Estamos a un par de horas de Bogotá. Lo suficientemente cerca para venirse un sábado por la mañana, y lo suficientemente lejos para sentir que cambiaste de mundo.

Lo primero que se siente es el clima

En Bogotá te levantas con frío. Acá, hora y media después, ya andas en manga corta. Por eso La Mesa, Anapoima y Cachipay se llenan los fines de semana: clima rico todo el año, sin el calor pesado de más abajo en tierra caliente. De día da para piscina, de noche toca cobija ligera. El punto perfecto.

¿Solo tienes un día? Un pasadía y listo

No todo el mundo puede quedarse a dormir, y no pasa nada. Para eso está el pasadía: llegas por la mañana, te echas el día entre la piscina y el jacuzzi con la montaña de fondo, y te devuelves a Bogotá con sol todavía. Si quieres almorzar, hay restaurante en la finca.

Es el plan que más nos piden las parejas y los parches de amigos. Eso sí, te soy honesto: el cupo es limitado por día (esto es una finca, no un parque acuático), así que reserva antes de montarte al carro.

Si te quedas: cama o carpa, como prefieras

Quedarse a dormir cambia todo. La mañana acá es otro cuento: neblina bajando por el cafetal, un tinto recién hecho y un sonido de la naturaleza que en la ciudad no existe.

Lo puedes hacer de dos formas. Las habitaciones son para los que quieren comodidad de verdad: balcón con vista, tina grande, desayuno incluido. Y el camping es para los que quieren dormir afuera sin el enredo de cargar equipo. La carpa va incluida (tú la armas, nosotros la prestamos), con duchas calientes y la misma piscina y jacuzzi que todos.

Caminar hasta el Salto de las Monjas

Este es nuestro secreto a voces. El Salto de las Monjas, una cascada de unos 30 metros, queda en Cachipay, a unos 40 minutos a pie desde la finca. Sí, puedes llegar caminando. Es la versión suave de la caminata, terreno fácil casi todo el camino, y solo el último tramo se pone un poco empinado y embarrado, así que ve con botas y no con tus tenis blancos nuevos.

El nombre tiene su historia. Cuentan que el presidente López Pumarejo, que vivió un tiempo por aquí cerca, les decía "monjas" a unos pájaros de plumaje oscuro y cabeza blanca que rondaban la cascada. Su casa todavía está, a quince minutos del salto. Caminata con su poquito de historia: difícil de superar.

Para los que cargan binóculos

No hay que ser experto. En la finca se han registrado más de 50 especies de aves (colibríes, tángaras, de todo) que salen entre el café y el bosque apenas amanece. Mucha gente llega sin saber que esto era zona de avistamiento y termina enganchada. Madruga con un tintico en la mano, quédate quieto un ratico, y vas a ver más de lo que crees.

¿Lo tuyo es la adrenalina? Parque Makute

A unos 35 minutos de la finca, también en La Mesa, está Parque Makute, un parque de aventura con canopy, rappel, puentes colgantes, muro de escalar y actividades en el agua. El complemento perfecto si vienes con niños, con un grupo grande, o si tu idea de fin de semana es más "hacer cosas" que "no hacer nada". Un buen combo: aventura en Makute el sábado, descanso en la finca el domingo.

Cómo llegar

Estamos en Campo Santo-La Esperanza, La Mesa, a un par de horas de Bogotá. Ya por la zona, son 40 minutos desde el pueblo de La Mesa (vía Cachipay) o 30 minutos desde Cachipay (vía La Mesa). Los últimos 3 kilómetros son vía rural en buen estado, con placa huella y recebo (se pasa bien en carro o en moto).

¿Dudas, o quieres que te ayudemos a armar el plan? Te contesta una persona de verdad.

Escríbenos por WhatsApp Reserva directo

Sigue leyendo: Una finca cafetera cerca de Bogotá (sin ir al Eje Cafetero)

← Volver al blog